{"id":415,"date":"2023-04-15T17:17:20","date_gmt":"2023-04-15T21:17:20","guid":{"rendered":"https:\/\/rupailaf.cl\/?p=415"},"modified":"2023-04-16T23:10:49","modified_gmt":"2023-04-17T03:10:49","slug":"kewakafe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/rupailaf.cl\/index.php\/2023\/04\/15\/kewakafe\/","title":{"rendered":"Kewakafe"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-416\" src=\"https:\/\/rupailaf.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/contraportada-kewakafe.jpg\" alt=\"\" width=\"442\" height=\"295\" srcset=\"https:\/\/rupailaf.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/contraportada-kewakafe.jpg 442w, https:\/\/rupailaf.cl\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/contraportada-kewakafe-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 442px) 100vw, 442px\" \/><\/p>\n<p><em>contraportada libro Kewakafe<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>Roxana Miranda Rupailaf mezcla amor y pugilismo en su nuevo libro, &#8220;Kewakafe&#8221;<\/u><u> por Rodrigo Castillo<\/u><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.letras.mysite.com\/rmir260722.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.letras.mysite.com\/rmir260722.html<\/a><\/p>\n<p>Le di golpes que hubieran derribado ciudades&#8221;. Con esta brutal cita, tomada nada menos que de Joe Frazier, campe\u00f3n mundial de los pesos pesados entre 1970 y 1973, la poeta Roxana Miranda Rupailaf abre Kewakafe, su nuevo libro.<\/p>\n<p>En el volumen, reci\u00e9n lanzado por la editorial Provincianos, la autora teje una espesa atm\u00f3sfera de combate pugil\u00edstico. &#8220;Escribir es como golpear&#8221;, advierte en uno de los versos iniciales, para despu\u00e9s agregar: &#8220;Hay en mis pu\u00f1os \/ la potencia, el hambre \/ de mover una monta\u00f1a&#8221;.<\/p>\n<p>A lo largo del poemario se evoca la agitaci\u00f3n sudorosa de un cuerpo que busca a su oponente y a veces lo encuentra, dej\u00e1ndose atrapar en un fugaz abrazo er\u00f3tico no exento de poder destructivo. &#8220;S\u00f3lo s\u00e9 golpear con palabras \/ besar tu boca \/ llenarla de peces&#8221;, se lee en un pasaje. Poco despu\u00e9s, otro poema llega para reavivar la tensi\u00f3n de la batalla: &#8220;Entonces vino el pu\u00f1o \/ la ca\u00edda \/ la sangre con que escribo estas palabras&#8221;.<\/p>\n<p>Ganadora en 2012 del Premio Municipal de Santiago por su libro Shumpall, y aplaudida tambi\u00e9n por t\u00edtulos como Tentaciones de Eva (2003) y Seducci\u00f3n de los venenos (2008), la escritora de origen mapuche-huilliche comenta que su nuevo trabajo surgi\u00f3 del deseo de explorar los aspectos m\u00e1s tormentosos y contradictorios que pueden aparecer en una relaci\u00f3n de pareja. La idea de enmarcar esa indagaci\u00f3n en una escena deportivo-er\u00f3tica, en tanto, fue inspirada por el ambiente que la rodea en Osorno, su ciudad natal.<\/p>\n<p>&#8220;Esta ciudad tiene mucha tradici\u00f3n de boxeo. Mart\u00edn Vargas era de ac\u00e1 y yo ten\u00eda seis a\u00f1os cuando mis pap\u00e1s iban al estadio a ver sus grandes peleas, pero, m\u00e1s all\u00e1 de eso, en esta zona siempre se escuchan relatos e historias sobre boxeo. Ha habido varios campeones de peso gallo y existen muchos gimnasios y escuelas dedicadas a esta disciplina, y por eso para m\u00ed no fue tan dif\u00edcil hacer el v\u00ednculo entre relaci\u00f3n de pareja y boxeo&#8221;, explica la autora.<\/p>\n<p>&#8220;En el camino tambi\u00e9n me di cuenta de que ac\u00e1 en el sur hay muchas mujeres boxeadoras, entre ellas la Daniela Asenjo, que ahora es campeona mundial y tiene su propia escuela de boxeo femenino en Valdivia. Fui hasta all\u00e1 a visitarla y le hice un par de entrevistas. Todo eso, unido a mis recientes contactos con la literatura deportiva, me sirvi\u00f3 para ampliar mi imaginario en torno al boxeo. Y, por supuesto, recib\u00ed los aportes de mis amigos, que fueron fundamentales porque me acercaron a este tema que ac\u00e1 es tan popular&#8221;, contin\u00faa.<\/p>\n<p>\u2014En estos poemas sugieres que hay una estrecha relaci\u00f3n entre sexo y violencia, casi como si lo uno no pudiera existir sin lo otro.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, desde mi primer libro he hablado del cuerpo femenino, porque sent\u00eda que los discursos sobre el erotismo proven\u00edan mayoritariamente desde lo masculino, y ahora, con Kewakafe, me estoy fijando en el cuerpo y sus memorias. Todas las violencias que hemos sufrido en nuestras vidas est\u00e1n en nuestros cuerpos, residen en nuestros cuerpos, y pese a que en nosotros hay una especie de lucha interna contra la violencia, tambi\u00e9n hay algo er\u00f3tico en esa violencia, y eso es lo contradictorio. Somos seres s\u00faper contradictorios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>Cr\u00edtica literaria Kewakafe: Poetizar y amar como deporte de combate<\/u><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/culturizarte.cl\/critica-literaria-kewakafe-poetizar-y-amar-como-deporte-de-combate\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/culturizarte.cl\/critica-literaria-kewakafe-poetizar-y-amar-como-deporte-de-combate\/<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El que la vida es una lucha constante parece ser un acuerdo generalizado: levantarse, trabajar, amar, hacerse un lugar en el mundo frente a los otros \u2014a pesar de los otros, en ocasiones\u2014, son batallas con las que toda persona debe lidiar en mayor o menor medida, enfrent\u00e1ndose a un contexto al que somos arrojados, a los obst\u00e1culos que permanentemente se presentan y nosotros y nosotras mismas. Es un tema que se ha abordado ampliamente en la literatura, en cada uno de sus g\u00e9neros. Sin embargo, decir que estos enfrentamientos son iguales para todos, ser\u00eda mentir; mientras algunos se presentan al combate vistiendo armaduras y portando navajas, otros lo hacen a pu\u00f1os desnudos.<\/p>\n<p>El g\u00e9nero, la identidad racial, la orientaci\u00f3n sexual y la clase social son s\u00f3lo algunas de las divisiones que determinan nuestro lugar en el campo de batalla, desde donde, sea cual sea, nos disponemos a resistir.<\/p>\n<p>Profesional de la pelea; as\u00ed se podr\u00eda traducir desde el mapuzungun la palabra Kewakafe, t\u00edtulo del \u00faltimo libro de poemas publicado por Roxana Miranda Rupailaf (Provincianos, 2022). En este nos presenta una colecci\u00f3n de 38 poemas inspirados por el boxeo, principalmente por el combate femenino, al que la poeta se acerc\u00f3 a trav\u00e9s de la pr\u00e1ctica y de Daniela \u201cla leona\u201d Asenjo, boxeadora valdiviana que recientemente se convirti\u00f3 en la primera chilena en ser campeona mundial de boxeo. A trav\u00e9s de la met\u00e1fora deportiva Miranda Rupailaf se para con la guardia en alto para cuestionar y resistir a los distintos tipos de violencia que buscan someter a su propio cuerpo: violencia patriarcal y contra la mujer en todas sus expresiones, violencia racial por su ser mapuche y toda aquella violencia que apunte al cuerpo como expresi\u00f3n identitaria. Sin embargo, sus palabras no son ni derrotadas ni lastimeras, sino que apuntan precisamente a aguantar y a defenderse de los ataques.<\/p>\n<p>\u00abEscribir es como boxear<\/p>\n<p>y recibir en los golpes<\/p>\n<p>la furia de las ballenas<\/p>\n<p>la sangre rabiosa de un toro<\/p>\n<p>la garra de un tigre en la mand\u00edbula\u00bb<\/p>\n<p>Los versos certeros de la poeta marcan el tono de cada poema, en donde se prepara para recibir los golpes y los espera con actitud desafiante; \u00abSolo s\u00e9 golpear con palabras\u00bb nos dice, y as\u00ed lo hace en cada imagen presentada. Los golpes son precisos y din\u00e1micos, y aunque no salga precisamente victoriosa de cada encuentro, es ella quien siempre domina el ring. El ritmo de su escritura juega con la din\u00e1mica propia del boxeo, no se lanza en un frenes\u00ed de violencia ansiosa y desbocada \u2014reacci\u00f3n propia quiz\u00e1s de la violencia masculina, expresi\u00f3n patriarcal cotidiana\u2014, sino que propone una desafiante danza con el\/la adversario\/a, en donde la paciencia y la agilidad de los movimientos son un factor clave. Los poemas no se apresuran a concluir o a dar golpes espectaculares, sino que se desenvuelven a su tiempo para terminar con la fuerza precisa.<\/p>\n<p>Pese a la cruda dureza de la violencia, Miranda Rupailaf se aproxima a ella sin miedo, mir\u00e1ndola directamente a los ojos. Esa actitud nace desde el deseo de resistir y manifestar la propia existencia ante el mundo, sin dejarse mirar en menos. Es una defensa, expresa la autora, que se aprende desde ni\u00f1as: desde los golpes de un padre que al mismo tiempo dice amar, la violencia en las relaciones de pareja y los acosadores callejeros. El seguir avanzando implica endurecerse y aprender de esas experiencias no solo para aguantar esos golpes, sino tambi\u00e9n para devolverlos y detenerlos. Las heridas que se han vuelto cicatrices se convierten en fuentes de energ\u00eda para no detenerse.<\/p>\n<p>Paralelamente a todo esto, el libro a\u00f1ade la dimensi\u00f3n del placer a la de la batalla. Este se arraiga, por una parte, en la idea de mantenerse luchando y poder vencer, en el poder extraer del mismo dolor los materiales elementales para cicatrizar, sanar y continuar; es un placer que tambi\u00e9n se muestra c\u00f3mo compartido, ya que ni el entrenamiento ni el caminar se realiza en soledad. Junto a esto, el placer se expresa en una dimensi\u00f3n m\u00e1s sensual de la batalla, en el encuentro de los cuerpos. El combate tambi\u00e9n se muestra empapado de erotismo y tensi\u00f3n, los pu\u00f1etazos se entrelazan con besos, caricias y deseos, permitiendo que el tacto no quede asociado \u00fanicamente al dolor, sino tambi\u00e9n al goce. En este sentido, la autora juega h\u00e1bilmente con la relaci\u00f3n entre el amor y la violencia, como entran en contacto y como se puede pasar de uno al otro.<\/p>\n<p>Kewakafe, utilizando la imagen deportiva, presenta un manifiesto de la memoria corporal, en donde perder, caer y aprender se miran de frente con vencer, tocar y amar. El cuerpo guarda cada recuerdo y los moretones se hacen parte de cada persona aunque se desvanezcan de la piel. Al mismo tiempo, y tal como realiz\u00f3 con Zewp\u00e9 Mapu (Aparte, 2021), Miranda Rupailaf presenta de manera contempor\u00e1nea la identidad ind\u00edgena, que lejos de arqueologizarse \u2014como muchas veces es presentada\u2014, se muestra viva en cada momento, en cada espacio de la vida. Con destreza y una perspectiva pulida y destacable, los poemas de Kewakafe, por s\u00ed solos y como unidad, presentan una lectura rutilante sobre la vida y el pugilismo.<\/p>\n<p><u>Revista Tatami: Poemas de Kewakafe de Roxana Miranda Rupailaf + Fotograf\u00edas de Fernando Lavoz<\/u><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistatatami.blogspot.com\/2020\/03\/poemas-de-roxana-miranda-rupailaf.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/revistatatami.blogspot.com\/2020\/03\/poemas-de-roxana-miranda-rupailaf.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>contraportada libro Kewakafe &nbsp; Roxana Miranda Rupailaf mezcla amor y pugilismo en su nuevo libro, &#8220;Kewakafe&#8221; por Rodrigo Castillo http:\/\/www.letras.mysite.com\/rmir260722.html Le di golpes que hubieran derribado ciudades&#8221;. 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