{"id":388,"date":"2023-04-15T14:39:32","date_gmt":"2023-04-15T18:39:32","guid":{"rendered":"https:\/\/rupailaf.cl\/?p=388"},"modified":"2023-04-16T23:11:08","modified_gmt":"2023-04-17T03:11:08","slug":"las-tentaciones-de-eva-2010","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/rupailaf.cl\/index.php\/2023\/04\/15\/las-tentaciones-de-eva-2010\/","title":{"rendered":"Las Tentaciones de Eva (2010)"},"content":{"rendered":"<p>Las tentaciones de Eva seg\u00fan Miranda Rupailaf La Evocaci\u00f3n del cuerpo y el deseo [art\u00edculo]\/ Elsa Gabriela Gonz\u00e1lez Caniulef. Mapocho (Revista: Chile) no. 62 (segundo semestre 2007) p. 67-76 .<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.bibliotecanacionaldigital.gob.cl\/bnd\/628\/w3-article-323279.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.bibliotecanacionaldigital.gob.cl\/bnd\/628\/w3-article-323279.html\u00a0<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>COMAMOS EL FRUTO PROHIBIDO Y REGOCIJ\u00c9MONOS: IDENTIDAD Y RELIGIOSIDAD EN LA OBRA DE ROXANA MIRANDA RUPAILAF por Zenaida Su\u00e1rez Sotomayor (EXTRACTO).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/letras.mysite.com\/rmir041216.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/letras.mysite.com\/rmir041216.html<\/a><\/p>\n<p>El arte culinario emerge de la condici\u00f3n f\u00edsica, psicol\u00f3gica y cultural de cada pueblo. Desde los inicios del hombre sobre la Tierra, \u00e9ste ha ido modificando su mesa y adapt\u00e1ndola a las necesidades de cada momento. De este modo, comer, as\u00ed como preparar los alimentos y la mesa donde los vamos a disfrutar, se ha convertido en un ritual que, a grandes rasgos, se divide en dos disciplinas. De un lado, la gastrot\u00e9cnica se encarga de la transformaci\u00f3n de los alimentos, de otro, la gastronom\u00eda es el arte de preparar una buena mesa y la afici\u00f3n a comer regaladamente (RAE 2001). Ciencia, antropolog\u00eda, psicolog\u00eda, historia y arte son disciplinas comprometidas en el buen comer. Pero sobre todo, este arte basado en la alimentaci\u00f3n est\u00e1 lleno de mitos y creencias sobre los que pesa enormemente el componente religioso, que llena de superstici\u00f3n el instintivo ejercicio de alimentarse. Precisamente, es la afici\u00f3n a comer bien, con la que se fue confundiendo poco a poco la necesidad de comer, la que en los inicios del cristianismo provoc\u00f3 el primer gran cataclismo de la historia de esta religi\u00f3n, pues fue un gesto gastron\u00f3mico el que, seg\u00fan cuenta el libro que narra las leyendas del nacimiento del hombre y su estirpe; la\u00a0<em>Biblia<\/em>, desat\u00f3 la furia de Dios y desterr\u00f3 a los hombres del Para\u00edso Terrenal.<\/p>\n<p>Este texto explora parte de una po\u00e9tica marcada por la ruptura de unos estereotipos impuestos, los de la condici\u00f3n identitaria de una poeta que se mueve entre las aguas del cristianismo y la cosmogon\u00eda del pueblo mapuche\u00a0y rompe con los supuestos de una teor\u00eda tradicional que entiende \u201clo mapuche\u201d como un compuesto compacto y ajeno al devenir de la historia contempor\u00e1nea. En esta po\u00e9tica, la de Roxana Miranda Rupailaf, pueden vislumbrarse los ecos de una tradici\u00f3n marcada por la mixtura cultural que crea la estrecha convivencia de los pueblos y que, m\u00e1s all\u00e1 de los conflictos hist\u00f3ricos, ha ido tejiendo una identidad personal que muestra la armoniosa interiorizaci\u00f3n y asimilaci\u00f3n de sus elementos como parte de la misma.<\/p>\n<p>En las obras que aqu\u00ed se analizan se dan cita dispositivos tan vigentes como la insumisi\u00f3n femenina, la adolescencia rebelde y el erotismo en uni\u00f3n solidaria con algunos de los iconos m\u00e1s recurrentes del cristianismo y ciertos componentes de ra\u00edz etnocultural.<\/p>\n<p>La base de todo el entramado te\u00f3rico que aqu\u00ed se presenta est\u00e1 sentada por la presencia de uno de los s\u00edmbolos cristianos m\u00e1s conocido y arraigado, la desobediencia de Eva al probar y dar de probar a Ad\u00e1n<a name=\"_ftnref3\"><\/a> el fruto del \u201c\u00c1rbol de la vida, que sirve como punto de anclaje entre el tono er\u00f3tico y la feminidad sublevada de la mujer contempor\u00e1nea, que muerde, una y otra vez, el fruto prohibido para reafirmase en su condici\u00f3n de moderna. Aunque este fruto no es especificado en la Biblia, desde la Edad Media se ha venido identificando con la manzana, s\u00edmbolo litigante de las dos primeras obras po\u00e9ticas de Roxana Miranda, que encierra valores de tipo curativo, culinario y simb\u00f3lico tanto en la cultura occidental de tradici\u00f3n judeocristiana como en la cultura mapuche; a pesar de que en esta \u00faltima, los rasgos m\u00edticos que podemos adjudicarle a este fruto son de car\u00e1cter no primigenio, o sea, que proceden de la rapsodia concretada por la inter- y transposici\u00f3n de varias culturas en contacto.<\/p>\n<p>La manzana ha sido infinitamente recurrida en e<a name=\"_ftnref4\"><\/a>l arte, la mitolog\u00eda y la cocina. La uni\u00f3n inquebrantable entre la sexualidad y la alimentaci\u00f3n humanas ha hecho que las simbolog\u00edas m\u00e1s recurrentes en torno ella hayan tenido como fondo com\u00fan el erotismo y el ansia saciadora del deseo y del hambre. No es de extra\u00f1ar que los tratadistas medievales la identificaran como la fruta prohibida, pues encaja perfectamente en las definiciones de \u201cbueno al gusto y hermoso a la vista y deseable\u201d con que el G\u00e9nesis lo describe, y porque en su nombre latino\u00a0<em>mala mattiana<\/em>\u00a0(del \u00e1rbol\u00a0<em>malus<\/em>; el manzano) pueden haber reconocido una similitud con el producto pecaminoso y malo (del lat\u00edn,\u00a0<em>malus, -a, -um<\/em>) que representa este fruto vetado a los habitantes del Para\u00edso Terrenal. Y es que Ad\u00e1n y Eva pod\u00edan saciar su hambre comiendo de los frutos abundantes de todos los \u00e1rboles que en aquel jard\u00edn del Ed\u00e9n hab\u00eda, solo se les prohibi\u00f3 comer del \u00e1rbol de la vida y su curiosidad gastron\u00f3mica, tentada por la insistente serpiente, los hizo pecar de ambici\u00f3n y los conden\u00f3 a una vida errante y llena de dolor en la que tendr\u00edan que buscarse su propio alimento.<\/p>\n<p>Es suficientemente conocida la capacidad curativa de la manzana -diur\u00e9tica y regenerante celular-, as\u00ed como sus grandes valores culinarios y diet\u00e9ticos; pero sobre todo, es una fruta que destaca por su alto valor simb\u00f3lico que, parad\u00f3jicamente, nunca va separado de sus cualidades alimenticias.<\/p>\n<p>En la cultura mapuche, la manzana fue una fruta introducida por los conquistadores espa\u00f1oles, junto con el trigo y la cebada. El \u00e1rbol de las\u00a0<em>manshan\u00e1s-aliwen<\/em>, como los mapuche llamaban a la manzana, no posee un correlato espec\u00edfico con el mito de Ad\u00e1n y Eva, pero como fruta cruda y como licor fue muy recurrida por esta comunidad, que le atribu\u00eda una especie de encantamiento al creer que el simple hecho de tocar con su fruto la tierra hac\u00eda florecer en ella los m\u00e1s bellos y fruct\u00edferos manzanos. Es espec\u00edfica del pueblo originario mapuche una forma de hacer la famosa chicha de manzana, una bebida t\u00edpica que se obtiene machacando y colando la fruta (chicha dulce) y dej\u00e1ndola fermentar luego (<em>chiscochampura<\/em>). Esta \u00faltima variedad es fuertemente alcoh\u00f3lica y es por eso que en la cultura mapuche solo es usada en las festividades.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las tentaciones de Eva seg\u00fan Miranda Rupailaf La Evocaci\u00f3n del cuerpo y el deseo [art\u00edculo]\/ Elsa Gabriela Gonz\u00e1lez Caniulef. 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